Más, Mejor, Diferente

Más, Mejor, Diferente

El mensaje de hoy fue escrito por el Pastor Invitado, Chaplin Bob Griffiths.

Antes de comenzar a discernir el llamado de Dios a la capellanía en 1985, yo pasé mi vida persiguiendo la felicidad. Me sentiría feliz si solo tuviera más dinero, una casa mejor, un título más grande, una esposa diferente (quien realmente me podía entender), el reconocimiento de mi comunidad, y así sucesivamente. Entonces, trabajé más duro, gané más dinero, obtuve una casa más bonita, un título más grande (pero me quedé con mi esposa que realmente me entiende), y casi todo lo demás. Sin embargo, ese agujero dentro de mí nunca se llenó, independientemente de todo lo que hice, logré o adquirí. Todavía tenía que aprender que la felicidad no se puede comprar ni atrapar. Todavía tenía que aprender que solo puede venir como un subproducto de cómo vivo mi vida. Todavía no había leído el Salmo 12, que nos dice que: “lo que no tiene valor es muy apreciado por todos.” O el poeta William Wordsworth, quien escribió: “El mundo es demasiado con nosotros. Consiguiendo y gastando, arruinamos nuestros poderes.” 

Entonces, Dios finalmente me golpeó en el costado de la cabeza con un trozo de madera de dos por cuatro y dejé de perseguir mi idea de más, mejor, y diferente, y comencé a escuchar. Y discernir. Y buscar orientación. Y aprender la paciencia. Y orar – mucho. Y poco a poco comprendí que la intención de Dios para mí es y siempre ha sido…más, mejor y diferente – pero no como yo pensé que debería ser. Así que ahora, me siento con un paciente moribundo y hablamos, oramos y siento la presencia de Dios cuando ella comienza a encontrar la paz. Y estoy agradecido. Me encuentro y hablo con el policía, que fue el primero en responder a la masacre en el club nocturno Pulse en Orlando, y escucho su historia de cómo Dios lo ayudó a trascender las pesadillas postraumáticas de ese evento para que una vez más pueda estar presente para su esposa y su familia – y que pronto entrará al seminario. Y yo lloré, y estoy agradecido. Y veo la alegría contagiosa de los pequeños niños que juegan en el centro de cuidado infantil de mi asilo de ancianos. Y me contagio de alegría, y estoy agradecido. Y doy gracias a Dios, cada noche por las bendiciones, recompensas y retribuciones y regalos de mi vida. Estoy profundamente agradecido y…feliz.

Cada uno de ustedes que lee o escucha este mensaje es un ministro. ¡Sí, lo eres! No tienes que ir a un seminario ni obtener un título en teología. Hay un lugar para que traigas esperanza, alegría, consuelo y amor a otro de los hijos de Dios. Solo concédele a Dios un poco de tiempo y espacio para maniobrar en tu vida y en tu carrera. Entonces escucha con la oreja de tu corazón. Se te dará a conocer. El resto dependerá de ti. Y la Felicidad vendrá.

Oremos: Dios de esperanza y amor, álzanos, oramos, a tu presencia, donde podamos estar quietos y saber que tú eres Dios. Bendícenos con la paciencia para dejarte obrar en nuestros corazones para que, en tu tiempo, podamos discernir lo que quieras que hagamos. Luego, ayúdanos a hacerlo con un corazón agradecido, para que podamos recibir la verdadera felicidad que solo tú puedes dar. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

Daily Message Author: Bob Griffiths

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